El discurso que ignoró a Cuba: Trump habló de México y Venezuela, pero calló sobre la isla
En su discurso del Estado de la Unión de 2026, Trump mencionó a México y Venezuela pero omitió completamente a Cuba —la nación sobre la que más ha incrementado la presión en semanas recientes. Para la comunidad cubanoamericana, el silencio fue más elocuente que cualquier palabra.
Dos horas de discurso. Decenas de menciones a México, Venezuela, la frontera y los “criminales” migrantes. Y Cuba —la nación sobre la que Trump ha multiplicado presiones diplomáticas, sanciones y retórica belicosa en las últimas semanas— brilló por su ausencia.
El 24 de febrero de 2026, Donald Trump pronunció su discurso del Estado de la Unión ante el Congreso. Para el mundo hispano fue una radiografía de sus prioridades —y de sus omisiones.
Lo que dijo de México y Venezuela
Trump reiteró que México está “en gran parte controlado por grupos criminales” —algo que el gobierno de Sheinbaum niega categóricamente— y celebró el abatimiento de El Mencho como parte de su presión sobre Ciudad de México. También presentó ante el Congreso al opositor venezolano Enrique Márquez, candidato presidencial excarcelado gracias a las presiones de Washington.
Su mensaje migratorio fue el de siempre, con una propuesta nueva: reformar la ley para impedir que un inmigrante indocumentado pueda obtener licencia de conducir.
“Ahora tenemos la frontera más fuerte, más segura de la historia de Estados Unidos”, afirmó Trump, sin presentar cifras independientes que respaldaran la declaración.
El silencio sobre Cuba — y lo que significa
Para la comunidad cubanoamericana —uno de los grupos hispanos más activos políticamente en Florida— la ausencia de Cuba en el discurso fue llamativa. En semanas previas, la administración Trump había:
- Amenazado con aranceles a países que envíen petróleo a Cuba
- Presionado para que presos políticos cubanos fueran liberados
- Generado tensión diplomática por los barcos de ayuda humanitaria que México envió a la isla
Que Cuba desapareciera del discurso central de la presidencia sugiere que la administración prefiere usar la presión a Cuba como herramienta de negociación discreta —más que como bandera electoral en el hemiciclo.
El retrato de una América dividida
El discurso de Trump en 2026 vs. el de Biden en 2024 ofrece el contraste más nítido sobre cómo el poder ve a los hispanos en EUA. Biden habló de reforma migratoria y reunificación familiar. Trump habló de deportaciones, ciudades santuario y criminales.
Para los 66 millones de latinos en Estados Unidos, el mensaje no necesitó traducción.