Que el alcalde Jorge Reyes estaría tremendamente nervioso porque sus redes nomás no despegan… y que compartir sus publicaciones ya casi sería requisito dentro del gobierno municipal.
Parece que, en lugar de tapar baches, mejorar la seguridad, cambiar luminarias o modernizar la administración, algunos funcionarios tendrían que dedicar parte de su día a inflar los “logros” de su jefe.
Si así están las prioridades, ¿qué le espera a Pachuca?