Lunes 2 de noviembre de 2026
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Colosio se vuelve el factor incómodo para Morena en Sonora

La disputa por Sonora comienza a tomar una forma que incomoda a Morena: ya no se trata únicamente de administrar la sucesión de Alfonso Durazo, sino de evitar que Movimiento Ciudadano encuentre una candidatura capaz de convertir la elección de 2027 en una competencia real.

En ese escenario aparece un nombre con peso propio: Luis Donaldo Colosio Riojas.

El senador de Movimiento Ciudadano se ha convertido en una pieza codiciada dentro del tablero naranja. Dante Delgado y Jorge Álvarez Máynez estarían empujando una definición política para saber si Colosio competirá por Nuevo León o si puede convertirse en la carta fuerte de MC para Sonora, un estado donde la 4T enfrenta desgaste, divisiones internas y una sucesión menos cómoda de lo que parecía hace unos meses.

El cálculo de Movimiento Ciudadano es claro: Sonora podría abrir una ventana de oportunidad si Morena llega dividida, con una marca menos poderosa y con aspirantes que no logran despegar por completo. A diferencia de Nuevo León, donde MC gobierna y cualquier candidatura pasa inevitablemente por el peso político de Samuel García, en Sonora Colosio podría moverse con mayor margen y presentarse como una opción externa al desgaste local.

El problema para Morena no es menor.

Alfonso Durazo llega al tramo final de su gobierno con señales de erosión política. La sucesión se mueve entre aspirantes que tienen presencia, pero también flancos vulnerables. Javier Lamarque, alcalde de Cajeme, carga con el desgaste de gobernar uno de los municipios más golpeados por la violencia. Lorenia Valles, senadora, aparece como una figura con respaldo político, pero con menor despliegue territorial. Célida López, por su parte, conserva capital electoral, aunque también arrastra un pasado panista que puede ser usado en su contra dentro y fuera de Morena.

Ese conjunto de debilidades ha provocado que la sucesión sonorense deje de verse como un trámite interno de la 4T. La pregunta ya no es solamente quién será el candidato de Morena, sino si esa candidatura llegará con suficiente fuerza para contener a una oposición que busca reorganizarse.

Movimiento Ciudadano lee el momento como una oportunidad. Colosio tiene apellido, conocimiento nacional y una narrativa que puede ser atractiva en un estado donde el electorado suele castigar los excesos de los grupos en el poder. Su eventual candidatura no dependería únicamente de la estructura partidista de MC, sino de su capacidad para convertirse en un punto de encuentro entre votantes desencantados de Morena, sectores panistas, electores independientes y ciudadanos que buscan una opción distinta al choque tradicional entre la 4T y sus adversarios.

Pero la definición no es sencilla.

Colosio también tiene sobre la mesa Nuevo León, un estado donde ya fue alcalde de Monterrey y donde su figura es naturalmente más conocida. Sin embargo, competir ahí implicaría entrar en una disputa interna mucho más compleja para Movimiento Ciudadano, marcada por la relación con Samuel García, el desgaste del gobierno estatal y la presión de una alianza opositora que buscaría recuperar terreno.

Sonora, en cambio, ofrece otro tipo de escenario: menos controlado por MC, pero también menos condicionado por sus pleitos internos. Para Dante Delgado y Máynez, la posibilidad de llevar a Colosio a una elección donde Morena llega con fisuras representa una jugada de alto impacto nacional. Ganar Sonora significaría arrebatarle a la 4T un estado gobernado por uno de los cuadros más cercanos al obradorismo y demostrar que Movimiento Ciudadano puede competir más allá de Nuevo León y Jalisco.

La apuesta, sin embargo, también tiene riesgos.

Una candidatura de Colosio en Sonora tendría que construir territorio rápidamente, ordenar una estructura local y evitar que la contienda sea vista como una importación política. El apellido ayuda, pero no sustituye operación, alianzas ni presencia municipal. Además, Morena todavía conserva maquinaria, programas sociales, control territorial y una base electoral que no debe subestimarse.

La elección de 2027 está lejos, pero la presión ya empezó.

Para Morena, Sonora puede convertirse en una prueba de resistencia: demostrar si la marca todavía alcanza para ganar aun con desgaste local. Para Movimiento Ciudadano, puede ser una oportunidad de pasar de partido bisagra a fuerza competitiva en una gubernatura estratégica. Y para Colosio, la decisión será mucho más que elegir un estado: será definir qué tipo de liderazgo quiere construir.

Por ahora, su silencio pesa.

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