Otra muerte bajo custodia de ICE: México exige respuestas por un mexicano en Laredo
La SRE activó protección consular tras el fallecimiento de un hombre de 56 años. Su recuento llega a 18 mexicanos muertos bajo custodia o durante operativos migratorios desde enero de 2025.
Un mexicano de 56 años murió en el Centro de Procesamiento Río Grande, en Laredo, Texas, y el gobierno de México exigió una investigación que establezca qué ocurrió y si hubo responsabilidades. La noticia vuelve a poner bajo presión las condiciones en que permanecen los migrantes detenidos en Estados Unidos.
La Secretaría de Relaciones Exteriores informó que el Consulado de México en Laredo activó el protocolo de protección y contactó a la familia después de recibir la notificación de ICE. La cancillería reclamó esclarecer las circunstancias del fallecimiento.
Un recuento que requiere respuestas
Según la SRE, con este caso suman 18 connacionales fallecidos bajo custodia o en el contexto de operativos migratorios desde el 20 de enero de 2025. El dato reúne situaciones distintas: no significa que todos hayan muerto dentro de una misma instalación o por una causa común.
El reporte de N+ identifica al fallecido como Emiliano Andrade-Covarrubias y señala que fue encontrado sin respuesta en su celda el sábado. La causa exacta de la muerte debe establecerse mediante la investigación correspondiente.
La familia ha denunciado problemas de atención médica durante la detención. Esas afirmaciones forman parte de los señalamientos que las autoridades deben esclarecer; todavía no equivalen a una conclusión pericial sobre el fallecimiento.
La protección debe funcionar antes
La intervención consular abre dos tareas: acompañar a los familiares y obtener información suficiente sobre las condiciones de custodia. Identificar el centro, reconstruir las solicitudes de atención y revisar la respuesta del personal son pasos necesarios para determinar si se cumplieron los protocolos.
También importa distinguir lo que ya se conoce de lo que sigue pendiente. Está confirmado el reclamo diplomático mexicano y la activación de asistencia; no hay en los reportes consultados una conclusión definitiva que permita atribuir una causa de muerte o una responsabilidad penal.
La recurrencia señalada por la cancillería convierte el caso en un asunto que rebasa una protesta formal. El acceso consular, la atención a la salud y la información a las familias serán parte del seguimiento. Para los deudos, la respuesta urgente es mucho más concreta: saber qué pasó durante los últimos días de su familiar y quién puede explicarlo con documentos.
Fuentes: La Jornada, 19 de octubre; N+, reporte actualizado esta mañana.