Sábado 31 de octubre de 2026
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El AIFA recupera la puerta a Estados Unidos: la negociación que puso a prueba a la 4T

Washington retiró las restricciones para abrir rutas desde el AIFA y el AICM. El desbloqueo alivia un frente político para Sheinbaum, pero aún falta que las aerolíneas anuncien y concreten los vuelos: permiso para crecer no es lo mismo que boletos disponibles.

Aviones de Volaris y Viva en el AIFA, en una imagen de archivo. El retiro de restricciones permite plantear nuevas rutas; no acredita el inicio de un vuelo específico.
Aviones de Volaris y Viva en el AIFA, en una imagen de archivo. El retiro de restricciones permite plantear nuevas rutas; no acredita el inicio de un vuelo específico. Quetzalli Nicté-Ha / Reuters, vía Expansión. Fotografía de archivo.

El Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles recuperó la posibilidad de abrir rutas hacia Estados Unidos, después de que Washington retirara las restricciones que frenaban a las aerolíneas mexicanas. El cambio, anunciado el viernes 16 de octubre, también beneficia al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Para el Gobierno de Claudia Sheinbaum es el cierre de un conflicto que convirtió las decisiones sobre aeropuertos en un instrumento de presión bilateral.

La precisión para quien planea viajar es fundamental: se levantó la barrera regulatoria; no se anunciaron automáticamente todas las rutas, fechas y tarifas. Cada servicio requiere decisiones comerciales y los procedimientos correspondientes. Una noticia sobre el desbloqueo no debe confundirse con la confirmación de que ya se puede comprar un boleto a cualquier ciudad estadounidense desde Santa Lucía.

Lo que cambió y lo que falta

La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes informó que el Departamento de Transporte estadounidense revocó, con efecto inmediato, las medidas que impedían la apertura de nuevos vuelos desde el AIFA y el AICM. Lo atribuyó al trabajo coordinado y a los avances en compromisos bilaterales de aviación.

La relevancia no se limita al aeropuerto construido durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. El AICM también recupera posibilidades de crecimiento hacia el mercado estadounidense. Eso distingue esta decisión de una autorización exclusiva para el AIFA o de una inauguración de rutas concretas.

Para convertir el acuerdo en conectividad, las compañías tienen que definir destinos, disponibilidad de aeronaves, frecuencias y viabilidad comercial. Para los viajeros, la señal útil será el anuncio oficial de cada aerolínea y su calendario de operación. El levantamiento de restricciones abre ese proceso; no permite anticipar precios más bajos como un resultado seguro.

El conflicto nació en tierra

En octubre de 2025, el Departamento de Transporte de Estados Unidos canceló 13 rutas existentes o previstas de aerolíneas mexicanas y frenó el crecimiento de ciertos servicios desde el AICM. Washington sostuvo que México perjudicó los derechos de sus compañías y violó el acuerdo bilateral de transporte aéreo de 2015. Esa fue la posición estadounidense en la disputa, no una sentencia que deba presentarse sin atribución.

El reclamo se relacionaba con la reducción de horarios de despegue y aterrizaje —los llamados slots— en el aeropuerto capitalino y con la reubicación de operaciones de carga. Las medidas mexicanas se justificaron en términos de saturación y reorganización aeroportuaria; las compañías estadounidenses reclamaron efectos sobre su acceso al mercado.

De acuerdo con Expansión, las negociaciones de mayo de 2026 incluyeron mejorar el acceso de aerolíneas estadounidenses a horarios en el AICM y avanzar hacia una asignación más transparente. El retiro de las restricciones llegó después de esos compromisos. La política doméstica de los aeropuertos había terminado dentro de una negociación internacional.

Un alivio para Sheinbaum, una prueba para el proyecto

La lectura política es doble. Sheinbaum recupera margen para defender la conectividad del AIFA y puede mostrar un resultado del diálogo con Washington. Al mismo tiempo, la secuencia demuestra que fortalecer una terminal mexicana exige atender las obligaciones internacionales del sistema completo, incluido el aeropuerto capitalino.

El AIFA es una infraestructura pública asociada a una decisión central del obradorismo. Por eso, sus rutas adquieren un peso simbólico mayor que el de un itinerario comercial. Pero el rendimiento del aeropuerto no se resuelve con una victoria discursiva: también depende de demanda, conexiones y continuidad de los servicios.

La siguiente evaluación será concreta. Cuáles compañías presentan rutas, cuándo empiezan, con qué frecuencias y si las mantienen. El acuerdo diplomático devuelve una oportunidad; ocupar los asientos y sostener la operación será otra prueba. México despejó una barrera importante, pero el anuncio aún tiene que aterrizar en el tablero de salidas.

Fuentes: comunicado de la SICT, 16 de octubre de 2026; antecedente oficial del Departamento de Transporte, 28 de octubre de 2025; alcance del desbloqueo y negociación, Expansión.

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