El paro llega dividido: transportistas presionan al gobierno antes del lunes
Cuatro organizaciones se deslindan de la movilización del 26 de octubre. La inseguridad y los costos mantienen abierto el conflicto, mientras Gobernación ofrece diálogo.
La convocatoria al paro de transportistas del lunes llega a su víspera con una fractura dentro del gremio. Cuatro organizaciones anunciaron que no participarán, aunque reconocieron problemas que siguen sin resolverse, entre ellos la inseguridad en las carreteras y las condiciones de operación.
Conatram, AMTAC, Amontac y Canapat se deslindaron de la movilización convocada por otras agrupaciones. Sus decisiones reducen el alcance de la protesta, pero no permiten darla por cancelada. La Jornada.
Distintas rutas para la misma inconformidad
Las organizaciones que decidieron mantenerse al margen no presentaron una defensa uniforme de la situación del sector.
Conatram reconoció la legitimidad de reclamos relacionados con seguridad, extorsiones y condiciones fiscales. AMTAC sostuvo que privilegiará la interlocución, aunque dejó abierta la posibilidad de manifestarse si no hay respuesta. Amontac señaló que todavía existe un plazo para evaluar compromisos con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
La diferencia está en el método y en el momento de la presión: mientras unos consideran necesario parar, otros quieren agotar la negociación. La Jornada.
Gobernación busca evitar afectaciones
La Secretaría de Gobernación reiteró su disposición a recibir a las organizaciones mediante mesas con las autoridades competentes. En su comunicado del 23 de octubre reconoció las preocupaciones del gremio y pidió evitar perjuicios a la población, la circulación y el traslado de mercancías.
El documento plantea una vía de negociación, pero no contiene un acuerdo que resuelva las demandas ni anuncia la cancelación de la movilización. Comunicado de Gobernación.
Para el gobierno, el reto consiste en convertir esa oferta en compromisos verificables. Para los convocantes, la división interna obliga a demostrar cuánto respaldo conserva el paro.
Este domingo, el dato central es doble: existe una convocatoria para el lunes y una parte del sector decidió no seguirla. Presentar todo el transporte como paralizado sería adelantarse a los hechos; anunciar que el conflicto terminó también.