Sheinbaum y Keiko: cuando la diplomacia pesa más que la ideología
La presidenta mexicana busca restablecer las relaciones con Perú tras años de tensión, en un acercamiento que une a dos líderes situadas en polos políticos opuestos.
La política tiene una costumbre curiosa: convierte en adversarios a quienes la diplomacia acaba obligando a sentarse en la misma mesa.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó este viernes su intención de restablecer las relaciones diplomáticas con Perú, rotas desde 2023 tras la crisis política desencadenada por la destitución de Pedro Castillo y el posterior asilo concedido por México a una de sus colaboradoras más cercanas.
La declaración llega apenas un día después de que Keiko Fujimori manifestara su deseo de reanudar los vínculos entre ambos países. La respuesta de Sheinbaum fue inmediata: aseguró que México nunca rompió la relación y anunció que ya ha pedido al canciller establecer contacto con el equipo del nuevo gobierno peruano para iniciar el proceso de normalización.
El acercamiento resulta especialmente llamativo porque enfrenta, al menos sobre el papel, dos proyectos políticos muy diferentes. Sheinbaum representa a Morena y a la llamada Cuarta Transformación, mientras que Keiko Fujimori encarna una de las corrientes conservadoras más influyentes de América Latina. Durante años, ambas visiones han defendido modelos de país prácticamente opuestos.
Sin embargo, la política exterior rara vez funciona igual que la política interna. Los intereses de Estado suelen imponerse a las diferencias ideológicas cuando están en juego la cooperación, el comercio o la estabilidad regional.
Las relaciones entre México y Perú quedaron profundamente deterioradas después de que el Gobierno mexicano respaldara políticamente a Pedro Castillo y concediera asilo a la ex primera ministra Betssy Chávez, procesada por la justicia peruana por su presunta participación en el intento de disolver el Congreso en 2022. Desde entonces, ambos países retiraron a sus embajadores y la relación diplomática quedó reducida a mínimos.
Pese al acercamiento, Sheinbaum volvió a recordar este viernes la posición de México sobre Castillo al citar un reciente pronunciamiento de expertos de la ONU que considera arbitraria su detención y recomienda su liberación.
La reconciliación, por tanto, no implica que desaparezcan las diferencias. Significa, simplemente, que ambos gobiernos parecen haber decidido que mantener abiertos los canales de diálogo puede resultar más útil que seguir hablando a través de la distancia.
A veces la diplomacia no consiste en pensar igual. Consiste, sencillamente, en volver a sentarse en la misma mesa.
Información elaborada con datos de agencias internacionales y fuentes oficiales.
Covadonga De Viedma
Covadonga De Viedma es licenciada en Ciencias de la Comunicación y ha construido una trayectoria amplia entre el periodismo, la edición y la comunicación pública. Su trabajo se ha desarrollado en México, España y Dinamarca, con experiencia en medios, gobierno, cultura y educación. Ha realizado programas de radio, colaboraciones en televisión y proyectos editoriales vinculados al análisis de la actualidad. En Centralia Noticias escribe sobre política y pensamiento contemporáneo, con una mirada crítica, irónica y aguda sobre la realidad. Su estilo combina observación, contexto y humor inteligente para leer los temas del presente más allá de la coyuntura inmediata.







