Morena entra a su etapa más delicada: las grietas internas comienzan a recordar al viejo PRI
Morena comienza a enfrentar una dinámica política que durante años logró evitar: la disputa abierta por espacios de poder interno.
En las últimas semanas, distintos movimientos dentro del partido han comenzado a revelar tensiones alrededor de liderazgos, estructuras territoriales y control de candidaturas rumbo a las elecciones de 2027 y al reacomodo político hacia 2030. Las señales aparecen en medio de versiones sobre el fortalecimiento político de figuras como Ariadna Montiel y Luisa María Alcalde, así como del posible reposicionamiento de Andrés Manuel López Beltrán (“Andy”) dentro de Tabasco.
Morena y el modelo de control centralizado
Desde su creación, Morena construyó una estructura política distinta a la de los partidos tradicionales.
Durante el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, las principales decisiones políticas del movimiento, desde candidaturas hasta estrategia electoral, se mantuvieron altamente centralizadas.
El politólogo Javier Aparicio, profesor del CIDE, ha señalado en distintos análisis públicos que Morena logró consolidar una disciplina interna poco común en partidos con crecimiento tan acelerado, principalmente por el peso político de López Obrador como figura unificadora.
A diferencia del PRI tradicional, donde históricamente coexistieron grupos regionales y corrientes internas negociando cuotas de poder, Morena mantuvo durante años una operación mucho más vertical.
Esa estructura permitió:
- cohesión electoral,
- control narrativo,
- rapidez política,
- y menor exposición de conflictos internos.
Las señales de cambio dentro del partido
Sin embargo, recientes movimientos internos muestran una nueva etapa dentro de Morena. De acuerdo con reportes a los que Centralia tuvo acceso, distintos grupos dentro del partido comenzaron a reorganizarse ante la menor presencia operativa de Andy López Beltrán en la Ciudad de México. Al mismo tiempo, perfiles cercanos al gobierno federal como Ariadna Montiel y Luisa María Alcalde fortalecen presencia política y territorial dentro del movimiento. El reporte también señala que operadores cercanos a Andy le han sugerido competir políticamente en Villahermosa para consolidar control sobre candidaturas y estructuras en Tabasco, considerado uno de los bastiones históricos del obradorismo.
Aunque Morena no ha reconocido públicamente divisiones internas, especialistas consideran natural que comiencen procesos de reacomodo en una fuerza política que hoy concentra buena parte del poder nacional.
“El desafío para Morena será institucionalizar sus mecanismos internos sin depender exclusivamente del liderazgo carismático de López Obrador”,
explicó el analista político José Antonio Crespo en una conferencia reciente sobre partidos políticos y transición de poder.
El riesgo de las disputas territoriales
En la política mexicana, el control territorial sigue siendo uno de los principales activos de poder. Gobernadores, estructuras locales, candidaturas y operadores regionales son piezas clave para construir influencia dentro de cualquier partido dominante.
Precisamente ese modelo fue una de las características históricas del PRI durante décadas: grupos internos compitiendo por posiciones políticas mientras mantenían unidad electoral hacia afuera. Algunos analistas consideran que Morena comienza lentamente a entrar en una etapa similar.
“El gran reto de Morena será pasar de movimiento a partido institucional”,
escribió recientemente el investigador político Fernando Dworak al analizar la evolución interna del oficialismo.
Morena ante el reto de la sucesión política
Aunque públicamente el partido mantiene respaldo unificado hacia la presidenta Claudia Sheinbaum, dentro de Morena ya comienza una discusión de fondo sobre el futuro equilibrio interno del movimiento.
La disputa no parece centrarse únicamente en candidaturas presidenciales futuras, sino también en:
- quién controlará estructuras territoriales,
- quién definirá candidaturas locales,
- y cómo se repartirá el poder interno sin la presencia directa y cotidiana de López Obrador.
Por ahora, Morena mantiene una posición dominante en el escenario político nacional. Sin embargo, el surgimiento de nuevos grupos, operadores y liderazgos internos podría marcar el inicio de una transformación importante en la estructura del partido gobernante.
Con información de:
Análisis públicos del CIDE, conferencias y artículos de José Antonio Crespo y Fernando Dworak.
Alejandro Gonzalez
Alejandro González es editor y colaborador de Centralia Noticias. Con una mirada crítica, ágil y enfocada en la narrativa política y social, participa en la redacción y análisis de temas de actualidad, coyuntura y conversación pública. Su estilo combina observación, contexto y lectura estratégica del entorno político, con especial interés en las historias que se mueven detrás del discurso oficial y en los temas que marcan la agenda nacional. En Centralia forma parte del equipo editorial responsable de transformar información en narrativa, análisis y conversación.







