¿Parques para todos? La CDMX descubre que la accesibilidad no termina en la banqueta
La accesibilidad llega al diseño urbano, pero no siempre al terreno.
La Ciudad de México sigue construyendo una idea de lo verde que, al parecer, todavía necesita incluir a quienes la transitan.
El diputado Jesús Sesma Suárez, coordinador del Partido Verde en el Congreso capitalino, ha presentado una iniciativa para que la infraestructura verde —parques, jardines, corredores ecológicos y utopías — no sea solo un paisaje amable, sino también accesible para las personas con discapacidad.
La propuesta plantea reformas a la Ley Ambiental local y a la Ley del Sistema de Planeación del Desarrollo de la Ciudad de México, con la intención de que la accesibilidad no llegue como un añadido posterior, sino como parte del diseño original. Senderos seguros, señalización adecuada, mobiliario accesible y condiciones de movilidad universal serían, en teoría, el punto de partida y no el de llegada.
El legislador ecologista sostiene que una ciudad verdaderamente sustentable no puede limitarse a plantar árboles o abrir espacios verdes si estos terminan siendo, de hecho, espacios con barreras. La inclusión, en ese sentido, deja de ser un gesto voluntario para convertirse en una obligación normativa.
En el plano jurídico, México ya cuenta con un marco sólido que obliga a garantizar la accesibilidad de las personas con discapacidad, desde la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad hasta los compromisos internacionales asumidos ante la ONU. Sobre el papel, el derecho está claramente formulado; en la práctica, sin embargo, su cumplimiento suele depender más de la voluntad administrativa que de la exigencia real. De ahí que surja la pregunta incómoda: si la obligación ya existe, ¿qué es exactamente lo nuevo que se está legislando, la norma o su incumplimiento?
En el fondo, la iniciativa introduce una pregunta que se repite con frecuencia en la vida urbana: para quién se construyen los espacios que se llaman de todos. Porque a veces lo “público” conserva zonas de acceso restringido, no por normas explícitas, sino por inercias de diseño que no contemplaron a todos los cuerpos posibles.
En el fondo, queda la duda de si esta iniciativa responde realmente a una urgencia legislativa o si forma parte de una estrategia más amplia de posicionamiento político. Porque en la política contemporánea, donde casi todo se anuncia antes de existir, la frontera entre la acción y el gesto se vuelve cada vez más difusa. Y no es menor preguntarse si estamos ante una reforma que cambiará de verdad las reglas del juego o simplemente ante una forma medio cínica a la vez que elegante, de recordar que alguien sigue jugando.
“Construir una ciudad verde también significa construir una ciudad accesible”, ha señalado Jesús Sesma Suárez. Una frase que, leída con calma, parece recordar algo obvio, pero que quizá por eso mismo sigue necesitando ser dicho en voz alta.
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Covadonga De Viedma
Covadonga De Viedma es licenciada en Ciencias de la Comunicación y ha construido una trayectoria amplia entre el periodismo, la edición y la comunicación pública. Su trabajo se ha desarrollado en México, España y Dinamarca, con experiencia en medios, gobierno, cultura y educación. Ha realizado programas de radio, colaboraciones en televisión y proyectos editoriales vinculados al análisis de la actualidad. En Centralia Noticias escribe sobre política y pensamiento contemporáneo, con una mirada crítica, irónica y aguda sobre la realidad. Su estilo combina observación, contexto y humor inteligente para leer los temas del presente más allá de la coyuntura inmediata.







